
Imagen ecográfica de genitales masculinos de apariencia normal
Una paciente de sexo femenino, de 42 años y origen caucásico, G8P5116, fue evaluada a las 22 semanas de gestación debido al hallazgo de discrepancia de género entre el cariotipo y la imagen ecográfica.
La amniocentesis de rutina, llevada a cabo a las 16 semanas de gestación por tratarse de una madre añosa, reveló un cariotipo femenino normal 46, XX, mientras que en la evaluación ecográfica previa al procedimiento se identificaron genitales masculinos normales.

La amniocentesis de repetición, realizada a las 20 semanas de gestación, confirmó el hallazgo de un cariotipo 46, XX normal y la presencia de genitales externos masculinos normales. A través de los estudios de hibridación in situ con fluorescencia (FISH, según sus siglas en inglés), se identificó una copia del gen SRY (región de determinación sexual del cromosoma Y) en el brazo corto de uno de los cromosomas X.
Se realizó un análisis exhaustivo de los antecedentes familiares, médicos y del embarazo, pero no se hallaron datos significativos vinculados con la presencia de trastornos genéticos conocidos, anomalías estructurales ni exposiciones teratogénicas. Se descartó consanguinidad de los padres. La ecografía dirigida de repetición reveló un feto con crecimiento normal, sin anomalías estructurales aparentes y con genitales externos masculinos de apariencia normal.
La paciente tuvo un embarazo normal y un parto vaginal a término sin problemas, en el cual dio a luz un bebé de 3 kg con genitales externos masculinos normales. Todas las pruebas de detección realizadas al recién nacido estuvieron dentro de los parámetros normales. Una ecografía del escroto reveló que ambos testículos habían descendido, y su apariencia era normal. En la ecografía pélvica no se identificaron estructuras mulerianas. Después de permanecer en el hospital durante 48 horas, el bebé y la madre recibieron el alta.