Replanteamiento de la atención de la epilepsia | The Children's Hospital of Philadelphia

International Medicine

Replanteamiento de la atención de la epilepsia

La epilepsia es una enfermedad que sigue teniendo numerosos secretos. Los tratamientos para esta complicada afección han sido los mismos durante décadas y, a pesar de que los medicamentos anticonvulsivos son buenas opciones para los niños con epilepsia leve, a menudo no son eficaces para aquellos que sufren de formas más graves.

El doctor Ethan M. Goldberg, médico de cabecera e instructor en la División de Neurología de The Children's Hospital of Philadelphia, dedica sus investigaciones actuales a estudiar los misterios de cómo funciona la epilepsia, con la esperanza de descubrir una forma totalmente nueva de tratar la afección.

“No tenemos excelentes tratamientos. En la actualidad hay 20 a 30 medicamentos para la epilepsia, y todos ellos siguen el mismo principio básico. Paralelamente a la generación de nuevos medicamentos anticonvulsivos, necesitamos una clase de tratamiento totalmente nueva, ya sea basada en células o en dispositivos, o algo en lo que todavía no hayamos pensado”, dice. “Hay muchas personas inteligentes que creen que la epilepsia es curable. Es un problema desafiante, pero excelente para la investigación en neurociencias”.

La investigación de Goldberg se centra en interneuronas inhibitorias, que son un grupo rico y heterogéneo de células que funcionan para esculpir y controlar la actividad eléctrica de las neuronas alrededor de ellas. Su interés se encuentra en la función que tienen estas células en la epilepsia. “Nuestra hipótesis es que la disfunción del circuito que subyase la epilepsia se debe a actividades anormales de subtipos diferentes de interneuronas”, dice.

Las convulsiones por definición emanan de circuitos cerebrales disfuncionales, grupos complejos de neuronas interconectadas que procesan tipos particulares de información como rastros de memoria o percepciones visuales. Las interneuronas representan solamente un pequeño porcentaje de todas las neuronas de un circuito, no obstante, tienen funciones esenciales para las operaciones del circuito. Las convulsiones pueden deberse, en parte, a la actividad anormal de estas interneuronas inhibitorias. Esta actividad anormal lleva a la desinhibición, lo que permite que las convulsiones intercepten los circuitos neuronales y faciliten así descargas eléctricas autónomas hiperactivas.

La investigación de Goldberg usa métodos avanzados como optogenética, imágenes multicelulares y registro eléctrico de células enteras múltiples para rastrear y manipular la actividad de las interneuronas mientras se supervisa la actividad a gran escala de los circuitos neuronales, con el fin de identificar y modificar los circuitos epilépticos disfuncionales. “Nuestro grupo es uno de los pocos en el país que aplica técnicas de neurociencia de vanguardia para estudiar la epilepsia”, dice.

El Instituto de Investigación de CHOP y su atmósfera de cooperación les permiten a Goldberg y a sus colaboradores buscar activa y dinámicamente respuestas a sus preguntas más complejas. “Contamos con un gran diálogo entre las disciplinas, como neurociencias, neurología pediátrica y para adultos, biología del desarrollo y psiquiatría. Las personas están muy comprometidas con la investigación de la epilepsia y muy interesadas en la ciencia translacional”. Anticipándose, Goldberg está buscando un tratamiento para la epilepsia basado en células en colaboración con el doctor Stewart Anderson en CHOP. “Una terapia basada en células que usa precursores interneuronales sería un ejemplo de algo adaptado a las causas subyacentes de la epilepsia”, dice Goldberg. “Atiendo niños con dificultad para controlar la epilepsia. Estoy tratando de entender los mecanismos de su enfermedad. Y espero llevar mis resultados a la clínica para ayudarles a mis pacientes”.

  • Print
  • Share

Contact Us

Call an International Care Coordinator: